
La noche del martes 9 de septiembre, el cine boliviano escribió una nueva página en su historia con el estreno mundial de La Hija Cóndor en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), uno de los escenarios más influyentes del cine global. Dirigida por el cochabambino Álvaro Olmos Torrico, la cinta se convirtió en la primera ficción nacional en ser presentada en este prestigioso encuentro.
La película, una coproducción entre Bolivia, Perú y Uruguay, fue seleccionada para la sección Centrepiece, vitrina central del cine internacional en el TIFF. Este reconocimiento no solo posiciona a la obra en el radar de la crítica especializada, distribuidores y plataformas, sino que también abre una puerta clave para su circulación global.
“Nunca una ficción hecha en Bolivia se había estrenado en este festival. Estar acá es motivo de orgullo, alegría y satisfacción. Representamos al cine latinoamericano con una propuesta que nace desde lo simbólico y lo territorial”, expresó Olmos desde Toronto.
La historia sigue a una joven partera quechua que calma el dolor de las mujeres embarazadas a través del canto. Su madre, también partera, interpreta ese don como un milagro otorgado por los dioses. Influenciada por su mejor amiga y por un grupo de músicos urbanos, la joven decide migrar a la ciudad para perseguir su sueño de convertirse en cantante.
El filme cuenta con las actuaciones de María Magdalena Sanizo y Marisol Vallejo en los roles protagónicos, junto a Nely Huayta, Alisson Jiménez y Gregoria Maldonado. En la producción destacan Cecilia Sueiro, Diego Sarmiento, Rodrigo Moreira e Iris Ocampo, con Aniceto Arroyo como productor ejecutivo.
“La reacción del público ha sido sorprendente. La crítica destaca el trabajo de fotografía y el lenguaje audiovisual. Nos confirma que tenemos una película a la altura de grandes teatros y públicos exigentes”, agregó Olmos.
Tras su premier en Toronto —que reunió a más de 400 espectadores— La Hija Cóndor continuará su recorrido por festivales internacionales, incluyendo el Festival de Cine de Vancouver (Canadá) y el Festival Latinoamericano de Biarritz (Francia). El filme cuenta con el respaldo del programa nacional Sueño Bicentenario, además de Ibermedia y Visions Sud Est, y fue premiado en las secciones Work in Progress de Ventana Sur y Cinélatino Toulouse.
“Las reacciones superan lo que imaginaba. Estoy aprendiendo una nueva forma de entender y promover una película. Todo lo que venga será también parte de este viaje”, concluyó el director.